El Despacho

Intentar perseguir una utopía: la Justicia; conseguir que una realidad, el Derecho, sirva de vehículo para ello; reivindicar para cada uno “lo suyo”, es un reto que siempre cubre las expectativas. Sabemos que cada persona tiene como cuestión más importante aquello que en su momento la preocupa, e intentamos ser capaces de solventar su problema y soportar ese peso con nuestro cliente, tarea que merece sin duda la pena.

Ofrecemos honradez y dignidad. Ofrecemos trabajo y seriedad. Ética, honorabilidad y humanidad.

Abarcamos casi todos los campos del derecho y casi todas las situaciones de la vida. Contamos con un despacho en funcionamiento desde 1954; lo componemos gente madura y gente joven, entre todos, sumando nuestras fuerzas y conocimientos, aportamos experiencia, prudencia, distancia, viveza, inquietud, originalidad, comprensión, fantasía y ambición y, siempre, trabajo y honestidad. Formamos un equipo y, entre todos, intentamos comprender cada una de las múltiples situaciones humanas que nos encontramos al día.

Intentamos dar un servicio adecuado a quien confíe en nosotros, sintiéndonos orgullosos de que se deposite en nosotros esta confianza.

Terminamos al año mas de quinientos asuntos respecto a los que no podemos asegurar el resultado, pero si la dedicación, el interés y el esfuerzo a emplear en su defensa.